Holis 🌸 ya es el momento de nuevo chisme desde Valsalice. Y, queridos lectores, este es el momento de estar emocionados, porque han pasado muchas cosas!

Desde nuevos clases de sustitución y expresiones colombianas hasta adorables bebés del los conejitos y terneritos. Por supuesto, no puede faltar una deliciosa pizza ni una cascada impresionante. Así que tomen su aguapanela favorito, échenle un trocito de queso y prepárense para lo que viene.

Si bien al principio no teníamos tareas definidas, ahora empieza a aclararse el panorama. Desde hace unas semanas, Noémi y yo estamos ayudando en el instituto como profesoras de sustitución. Principalmente preparamos clases de inglés para apoyar a los docentes. Para eso, dividimos la clase en dos grupos para podernos enfocar mejor en los estudiantes y su nivel. Contra todo pronóstico, el mayor desafío no era el Español, sino el tamaño de las clases, ya que aquí  cuentan con 40 o más estudiantes. En comparación con Alemania, eso son entre 10 y 20 estudiantes más en una clase. 

Hablando del Español, gracias al personal, a los niños y niñas y a los adolescentes, mi vocabulario creció considerablemente. Muy emocionante es cuando se trata de palabras demasiadas parecidas: patilla, pitillo, pitaya o también pimentón, pepino, pimienta. Es más fácil confundirse de lo que uno cree. Obviamente hay muchas palabras más, pero si tuviera que decirlas todas, la lista no terminaría.

Por supuesto, durante nuestra estancia aquí también estuvimos con los animales que mencioné en la última entrada. El padre nos dio oficialmente la tarea de pasar más tiempo con las crías para que se acostumbren a los humanos. Así que ahora pasamos tiempo varias veces a la semana con los terneritos y las crías de conejo <3 A ocho de estos animalitos tan dulces les pusiemos nombres: Wookie Cookie, Noémi, Glupschi Frederike, Nieve, Pancho, Canela, Oso Tiana y Oreo. Si quieren ver fotos, pasen por nuestro Instagram (@mali_noemi_en_colombia).

Y cuando no nos encuentran en Valsalice, lo más probable es que estuviéramos explorando los alrededores. Tras 36 días, ya conocemos mejor el pueblo cercano Silvania igual que la ciudad más cercana: Fusa(gasugá). Fuimos al cine y también al mercado (o como aprendí: el la plaza o la galería). Precisamente allí probamos algunas frutas desconocidas para nosotras de las que nos contaron. Concretamente, hablo del mamoncillo, el mangostin, la pitaya y la guanábana. Para ustedes es seguramente algo conocido. En cambio para mi, es un mundo nuevo que hay que explorar

Sin embargo la cereza del pastel estos últimos días fue la excursión a una cascada. Con energías de un tinto, subimos el cerrito, solo para descubrir que el río era tan ancho que no podíamos cruzarlo. Ahora seguramente se preguntan si valió la pena? 100% : nos reímos mucho y pudimos admirar un paisaje impresionante. Si me preguntan, lo repetiría una y otra vez.

Como estaba un poco fresco, nos sentamos en una pequeña finca con cafetería que encontramos por el camino. Ahí tomamos el típico Aguapanela acompañado por el obligatorio trozo de queso. En mi opinión, el resultado es sorprendentemente delicioso.

Bueno… eso es todo por ahora. Intentaré publicar más entradas, para dejarles informados. 

Un abrazo desde Valsalice, tengo que seguir acariciando las crías de los conejitos 🙂